Los Miami Dolphins hicieron un terrible trabajo armando el roster durante la temporada baja y lo que está en el campo luce cada instante peor. Este desastre es tal, que ni siquiera los encargados de la producción de su serie de documentales para crear expectación en la afición han tenido el valor de sacar un segundo episodio.
La defensa de los Dolphins que se suponía iba a ser una demoledora maquina de presionar al pasador, ha resultado lo peor de la historia, permitiendo puntos de los oponentes en las primeras diez series ofensivas de los oponentes de la temporada, luciendo extremadamente inefectivos y produciendo solo una captura contra Colts y tres contra Patriots.
Pero si buscásemos esperanzas en la ofensiva, habría que descartarlas, pues está igual de mal. Howard Xavier declaró que la defensa de Colts definió una estrategia que consistía en eliminar la primera lectura de Tua Tagovailoa y con eso limitaron al egresado de Alabama. Si bien esto es exagerado, tiene fundamentos. A Tua no se le complica hacer su progresión de lecturas, pero considerando que la línea ofensiva está plagada de lesiones y parchada con un novato y jugadores que no serían titulares en ningún otro lado, es normal que esté jugando sin tranquilidad. Eso ha originado que Tagovailoa no pueda plantarse para pasar con certeza y peor aún que dude al ejecutar sus pases, fallando desde pases relativamente sencillos hasta intentos desesperados a doble cobertura o volando a sus objetivos en distancias medias. Tua está viviendo la peor pesadilla para cualquier pasador y se ha convertido en una máquina de intercepciones y balones sueltos.
Pero obviamente que los jugadores son reflejo de sus entrenadores y las explicaciones ofrecidas por Mike McDaniel han resultado patéticas, mostrando cuan perdido y falto de soluciones se encuentra, como lo muestra su declaración de que “Para ganar juegos, debes ganar el juego y no perder el juego, honestamente. Y así es como tú pierdes el juego.”. Esto en redes sociales ha desatado comentarios iracundos, memes y hasta absurdas teorías conspiratorias de que ha recaído en la bebida, que el estrés le ha causado daño cerebral o algo similar. Nada de eso es cierto, pero su comportamiento es exageradamente cuestionable.
Previa semana 3.
Así, los Miami Dolphins en tan solo dos semanas, han quedado expuestos como una mentira, un proyecto sin pies ni cabeza, que no parece tener vuelta atrás. Para colmo, enfrentan en semana corta a los Buffalo Bills en Orchard Park, en lo que luce como el último encuentro de los Dolphins en este estadio con horribles recuerdos para la franquicia del Sur de la Florida.
No ayuda a la causa que Tua Tagovailoa haya declarado que su conjunto de habilidades es muy distinta a Josh Allen y que él no es capaz de hacer la mitad de las cosas que Allen puede hacer corriendo o pasando a gran distancia. Se entiende que es una realidad, que Tua es un pasador que se deshace rápido del ovoide y su éxito está en aprovechar las ventanas medias del campo, evitando acarrear el balón por su historial de conmociones, pero al decirlo tan abiertamente transmite un mensaje muy derrotista al resto de sus compañeros.
Tampoco ayuda que Albert Breer, analista de Sports Illustrated haya descrito la situación de los Dolphins como una cuestión de tiempo para que reemplacen al entrenador en jefe. Breer señala que Anthony Weaver es muy querido al interior de la organización y es visto por muchos como un futuro entrenador en jefe en la liga, por lo que si no se corrigen pronto las cosas, Steven Ross podría cederle el mando al actual coordinador defensivo.
Además Breer hizo énfasis en las palabras de Jordyn Brooks al exponer que están consientes de que las dos derrotas han sido muy desalentadoras, que hay ruido exterior que complica mantenerse motivados, y empiezan cuestionamientos en todas direcciones e incluso mencionó que en alguna reunión de los líderes del equipo se mencionó que sin importar nada, deben enfocarse en mostrarse lo mejor en el campo, pues independientemente de los resultados, siempre hay alguien observando y evaluando talento para futuras situaciones.
Esto agrega un cuestionamiento sobre Mike McDaniel, implicando que habría algunos jugadores que no confían en el proyecto y solo estarían buscando nuevas opciones en la liga. Así hay rumores de ofertas de canje por Tyreek Hill y Jaelan Phillips, con miras a lo que parece una inevitable reconstrucción.
Los Dolphins viajan este Miércoles a Buffalo con miras a enfrentarse a un equipo que luce muy superior tras dos victorias muy impresionantes y si Miami no corrige aunque sea un poco, podría ser una de las peores humillaciones en la historia de la franquicia.
Simplemente la defensa de Miami ha lucido tan endeble contra Colts y Patriots, que la expectativa es que Josh Allen tenga estadísticamente un juego para los récords, especialmente en el juego aéreo. A la ofensiva, con una línea cada vez más parchada e ineficiente, no se ven opciones para lidiar contra uno de los frentes defensivos más poderosos y podría tratarse de una blanqueada.
Claves para la visita en Buffalo.
Hay dos claves claras para Miami. Por un lado, debe reaparecer el pundonor en una defensa que ha sido menos física que en 2024 cuando fueron cuestionados por no ser físicos. Y por otra parte, será indispensable para Mike McDaniel y los suyos hacer productivo el juego por pases, recuperando el control de la zona media del campo. Si se mantiene la inoperancia ofensiva, es posible que Tua Tagovailoa lance para más de dos intercepciones y sea sustituido para el cierre del juego.
El pronóstico es que a menos que se dé una de las mayores sorpresas de todos los tiempos, Buffalo pasará sobre los Dolphins por más de tres anotaciones, en lo que podría describirse como la tormenta perfecta tras un 0-2 que luce como para 0-17.