El reclutamiento más complicado de la historia

Si han estado en un bunker escondidos de la pandemia y recién salieron, les digo que en los pasados tres días se realizó el Draft 2021 de la NFL. Es posible que tras ver tanto talento recién agregado, pase desapercibido lo complicado que fue este proceso de selección.

Durante el año 2020, debido a la emergencia sanitaria, los programas colegiales de football americano estuvieron marginados de prácticas, muchos redujeron su temporada a 4 juegos y algunos incluso determinaron no jugar. También hubo prospectos que optaron por no jugar debido a los riesgos que implicaba. Sin poder reunir a sus jugadores, los entrenadores optaron por usar la tecnología y a través de sesiones virtuales, procuraron tener el mejor acondicionamiento, diseñando rutinas usando elementos caseros y un mínimo de espacio.

Conforme fue necesario preparar al equipo hubo restricción en la cantidad de sesiones y los jugadores por sesión, lo cual obligó a reforzar conceptos y preparar partidos a través de análisis de video. Esto ha hecho que los mariscales y receptores desarrollaran habilidades que en la mayoría de casos se terminaran de pulir a nivel profesional, pero afectó el nivel de juego que vimos en el emparrillado, en especial en el lado defensivo, toda vez que las defensas juegan en reacción a la ofensa y aspectos básicos como el tacleo no se pueden pulir analizando videos.

De esta forma, se complico totalmente evaluar talento colegial sin Combinado, con restricciones de acceso a los prospectos, con entrevistas virtuales y por supuesto lo peor de todo, escaso, condicionado o nulo video de los juegos. Así, el resultado del scouting durante la pandemia estuvo condicionado, ya que mientras una minoría de equipos, por ejemplo Alabama, habían tenido una temporada cercana a la normalidad, con suficiente material para hacer la evaluación; la evidencia de equipos como Ohio State, había quedado extraordinariamente reducida. Peor aún, debido a que el acceso a los estadios estuvo condicionada, los equipos de TV optaron por no asistir a muchos partidos, haciendo que, en divisiones inferiores la calidad de los videos fuese tan pobre que resultó inadecuada para evaluar prospectos en decenas de programas.

De esta forma, la falta de evidencia adecuada, hubo dos posturas por parte de los equipos: aceptarla a ojos cerrados o ignorarla por completo. En el primer caso, principalmente las franquicias que atraviesas una pesadilla respecto al tope salarial tuvieron que confiar en los datos de los scouts y reclutar lo que consideraron más adecuado. Otros equipos juzgaron mejor lo que vieron de primera mano y decidieron desistir de andar adivinando sobre la calidad de los prospectos. Miami sin dudas fue de estos últimos.

Por primera vez en la historia de la franquicia, los Dolphins desistieron de seleccionar novatos en tres rondas consecutivas del mismo Draft. Se concentraron en talento que pudieron evaluar de primera mano en el Senior Bowl (donde Flores y su staff entrenaron) o que habían visto detalladamente en sus Pro-Days. Así Miami usó sus recursos priorizando ciertos objetivos.

En primera ronda, era claro que en el sexto turno global, el equipo pretendía a Kyle Pitts o Ja’Marr Chase, pero Atlanta y Cincinnati los reclutaron justo antes de Miami. Así, sabiendo que la clase de linieros ofensivos era muy profunda y que urgía agregar armas explosivas en la ofensiva, Chris Grier tuvo que tomar a Jaylen Waddle como premio de consolación. Si bien las evaluaciones de los receptores de Alabama son similares, se opta por Waddle sobre Smith, pues la mayor velocidad y capacidad de separación de Jaylen se ajusta más a lo que Miami pretende usar Miami. Vale destacar que Waddle es un gran jugador, quien similar a Tua, tuvo varias lesiones que pusieron en duda su valor.

En el puesto 18 se apuesta por reclutar el mejor caza mariscales del draftboard y los Dolphins agregan un talento de casa, Jaelan Philips, estrella de la Universidad de Miami, temible pass rusher con capacidad de persecución y cobertura de alas cerradas. Respecto a Phillips causa preocupación su historial de conmociones, sin embargo, desde que cambio de ala cerrada a defensivo no ha tenido ninguna situación al respecto.

Miami buscaría sin éxito un canje para subir antes de los Steelers y reclutar a Najee Harris, corredor de Alabama, pero no hubo quien aceptase un intercambio adecuado y el amigo de Tua termino en Pittsburgh. El siguiente turno de Miami sería el 36, cuarto de la segunda ronda, donde se proyectaba que los Dolphins buscarían al corredor Javonte Williams., sin embargo, este jugador fue reclutado justo un puesto antes. Es decir ante los ojos de la afición, este draft empezaba a lucir mal en cuanto a la posición de acarreador de balón. Y es que el resto de nombres conocidos en la clase son jugadores con calidad similar o inferior a la manifiesta en la plantilla actual.

Recordemos que Miami viene de ser uno de los cuadros menos efectivos en situaciones cruciales de corto yardage y el propio Flores manifestó que deben mejorar el ataque terrestre para mantener un sano balance en la ofensiva. Sin embargo, las cosas no iban de acuerdo a lo esperado por la mayoría de aficionados y la sobrerreacción se mostró en las redes sociales, donde muchos fans empezaron a llenarse de pesimismo y críticas al respecto.

Sin embargo, Grier y Flores se mantuvieron firmes al plan y en el puesto 36, adquirieron al defensivo profundo Jevon Holland de Oregon. La confianza expresada por el coach Flores hace creíble su versión de que era el mejor prospecto defensivo secundario de la clase de acuerdo a sus evaluaciones y que lo tenían vigilado desde el año pasado. La realidad es simple, Holland es un cazador de balones con extrema flexibilidad para jugar a gran calidad cualquier asignatura en la defensiva secundaria. Y en los esquemas de Brian Flores, eso vale oro.

Luego, teniendo claro que su siguiente objetivo sería reforzar la línea ofensiva y teniendo claro cual sería el prospecto a seleccionar, Miami hizo un canje y saltó al puesto 42 para hacerse de Liam Eichenberg, poderoso tackle ofensivo de Notre Dame. Flores y su staff tuvieron la oportunidad de conocer y trabajar con Eichenberg durante la semana del Senior Bowl y quedaron convencidos de su calidad y capacidad de jugar favorablemente tanto en condiciones de pase como carrera.

En tercera ronda, con el puesto 81, los Dolphins seleccionaron a Hunter Long, ala cerrado de Boston College. Las palabras de Brian Flores lo expresan claramente todo sobre él: es un gran jugador, un producto de Boston College. Y es que, si bien hoy practican un ataque bastante balanceado, esta escuela es conocida por haber impulsado por décadas el desarrollo del juego terrestre en este deporte. Conceptos como cortina de bloqueo, barridas por fuera y bloqueos en segundo nivel fueron perfeccionados por los alas cerradas de esta universidad. Además de eso, Long es un completo genio, resuelve un cubo Rubick en menos de un minuto y según sus entrenadores, tiene capacidad de aprendizaje acelerado y análisis detallado como ningún otro. Al ver el video de este chico se notan los conceptos que busca el equipo, utilizándolo para bloquear y salir como objetivo en zona roja.

Como ya se mencionó, este año el reclutamiento resultó más complicado que nunca antes. Después de la tercera ronda y tras haber seleccionado cinco jugadores, Miami estaba más enfocado en conseguir municiones para el Draft 2022 que en agregar elementos con tanta incertidumbre como lo representaban los prospectos a partir de ese momento. Chris Grier consiguió un canje favorable, cambiando una quinta ronda de 2021 por una cuarta del próximo. Así por primera vez desde que el reclutamiento tiene el formato de siete rondas, Miami no reclutó en 3 rondas seguidas.

Para los aficionados resultó confuso, frustrante y angustiante ver que el resto de la liga seleccionaba a los prospectos que tantas veces habían oído al estar realizando Mock Drafts. Pero Miami se mantuvo tranquilo y esperó su turno sin hacer aspavientos.

En séptima ronda suelen venir proyectos, experimentos personales de los entrenadores o jugadores que tienen demasiado por desarrollar o por probar. Sin embargo, Miami sabía que tenía información privilegiada que muy pocos poseían. Con el puesto 231, Miami seleccionó a Larnel Coleman, de los Minutemen de la Universidad de Massachusetts Amherst. Coleman participó también en el Senior Bowl. La técnica de Coleman fue tan depurada, que atrajo la atención de al menos 15 equipos de la NFL, quienes lo entrevistaron en su Pro-Day, incluidos por supuesto los Miami Dolphins.

La última selección de este año para los Miami Dolphins se dió en el turno número 244, donde se hicieron de los servicios de Gerrid Doaks, corredor de Cincinnati. Es increíble cuanto le afectó a Doaks el haber estado en un programa tan ignorado. Cuando uno ve el video que resume lo mejor de sus días universitarios se da uno cuenta de lo que puede aportar en Miami. Contrario a la mayoría de corredores del roste de los Dolphins, Doaks pesa más de 100 Kg y los sabe usar para castigar a quien se le ponga enfrente. Posee manos extremadamente seguras, lo que lo convierte en una válvula de seguridad de altísima calidad, además posee una extraordinaria mezcla de capacidades al ser elusivo y poderoso.

La selección de Doaks merece un reconocimiento especial para Flores y el equipo de Scouting de los Dolphins, quienes parecen haber encontrado una joya pese a haber tenido en más de un sentido, el reclutamiento más complicado de la historia.

 

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