Miami Dolphins sale del día 1 en el draft con un offensive line y cornerback.

Espero que el tiempo le dé la razón a Jon-Eric Sullivan, pero la selección de Kadyn Proctor en el #12 simplemente no se asienta bien conmigo. Y no porque el jugador no tenga talento, sino porque en el board había jugadores más limpios, que meses atrás eran considerados prospectos clavados de top 5, como Reuben Bain o Caleb Downs.
Hablando de Proctor, entiendo la selección desde el punto de vista de cambiar la identidad del equipo: convertirse finalmente en un equipo físico, agresivo, grande y que pueda mover cuerpos en las trincheras, algo que Miami no muestra desde hace mucho tiempo.
Dicho esto, Proctor llega con banderas rojas.
A pesar de sus cualidades físicas élite —su tamaño, empuje, poder y atletismo para la posición— no ha mostrado consistencia en su juego, especialmente en pass protection. También ha tenido problemas manteniendo su peso ideal de juego, llegando a subir hasta las 400 libras en el off-season.
Otro tema cuestionable es dónde va a jugar Proctor, ya que en toda su carrera ha sido LT y Miami no va a mover a Patrick Paul de ahí. No quiere decir que Proctor no pueda jugar otra posición. De hecho, estoy seguro de que podría jugar cualquiera de las dos posiciones de guard, como lo hizo Mekhi Becton en su transición, pero entonces ¿por qué no tomar a Olaivavega Ioane?
Ioane hubiera sido una selección similar a la de Proctor en cuanto a impacto de identidad, ya que juega con el mismo temperamento y agresividad que busca Miami, pero con mayor consistencia.
Ioane se fue un par de selecciones después a los Ravens.
El tiempo dirá si fue o no una selección acertada, pero el análisis tiene que ser objetivo: Miami quizá tomó al jugador con mayor carga de boom or bust en su primera selección de la primera ronda.
Dolphins realiza trade con 49ers y sube por Chris Johnson (CB).
La selección de Chris Johnson me parece muy buena. Miami apuesta por un esquinero que tuvo un año maravilloso en San Diego State, permitiendo apenas 16.1 de passer rating a los QBs rivales. Tiene buena velocidad de recuperación, es especialista leyendo los ojos de los QBs y se siente cómodo en cobertura de zona.
La única parte realmente cuestionable del perfil de Johnson es que jugó en la conferencia Mountain West y nunca se enfrentó constantemente a talento de élite. Eso quizá haga que la transición sea un poco lenta, pero la apuesta es buena y Miami podría tener ya a su esquinero #1 por varios años.
Mi evaluación para Miami en el día 1 del NFL draft es: C+.
Sígueme en x:
@Draftmisterio