Dolphins Draft 2026: El proceso de Sullivan deja señales preocupantes
El primer draft de Jon-Eric Sullivan como arquitecto principal de los Miami Dolphins deja una sensación incómoda: el equipo es mejor hoy que antes del draft, pero también es imposible no sentir que Miami dejó escapar una oportunidad mucho más grande.
Esta clase tiene talento. Tiene jugadores que van a jugar. Tiene una intención clara: más tamaño, más físico, más agresividad y menos “finesse”. Eso, en principio, me gusta. Miami necesitaba cambiar la narrativa. Necesitaba dejar de ser un equipo construido para jugar bonito en septiembre y empezar a construir algo que aguante diciembre, enero, mal clima, trincheras y partidos cerrados.
El problema es que una buena intención no siempre significa un buen proceso.
Y este draft, para mí, tiene dos lecturas: hubo picks muy buenos, incluso excelentes, pero también hubo selecciones que me preocupan porque parecen más basadas en querer demostrar que sabes más que todos los demás, que en entender el valor real del board.
Miami terminó con 13 selecciones: Kadyn Proctor, Chris Johnson, Jacob Rodriguez, Caleb Douglas, Will Kacmarek, Chris Bell, Trey Moore, Kyle Louis, Michael Taaffe, Kevin Coleman Jr., Seydou Traore, DJ Campbell y Max Llewellyn.
Ronda 1, Pick 12 – Kadyn Proctor, OT, Alabama
Calificación: B
La selección de Kadyn Proctor es el mejor ejemplo de este draft: entiendo la idea, me gusta parte del jugador, pero no estoy convencido del valor.
Proctor es un monstruo físico. Mide 6’7” y pesa alrededor de 352 libras. Es un jugador imposible de no notar en el campo, y eso es exactamente lo que se ve: tamaño raro, poder natural y capacidad de mover cuerpos cuando juega hacia adelante.
Si el objetivo de Miami era cambiar la identidad ofensiva, Proctor tiene sentido. Es un tackle que puede imponer presencia en el juego terrestre.
Pero aquí empieza mi problema.
Proctor no es un producto terminado. Su pass protection ha sido inconsistente, le cuesta espejear atletas en espacio y su rango en sets profundos no siempre se ve natural.
Seguramente Proctor iniciara su carrera en Miami como guard o tackle derecho, porque Miami ya tiene a Patrick Paul como tackle izquierdo del futuro, así que habrá una transición , ya que Proctor solamente jugó como tackle izquierdo en su carrera colegial. Por cierto, estoy convencido que Proctor puede lograr la transición posicional, pero entonces, porqué no tomar a un guard natural con el poder y fisicalidad sin las dudas que si tiene Proctor.
La pregunta es clara: si lo vas a mover, si requiere desarrollo, si tuvo temas de peso —él mismo reconoció que llegó a subir hasta 400 libras en su carrera colegial e incluso Nick Saban lo criticó días atrás—, ¿por qué pasar por encima de jugadores más limpios?
Ahí estaban Reuben Bain. Caleb Downs. Vega Ioane.
Bain era talento diferencial defensivo. Downs era quizás el jugador más seguro del Draft. Ioane, aunque con menor flexibilidad posicional, era plug-and-play en la línea interior. Si lo que querías era físico, tamaño y agresividad, Ioane te daba eso sin convertirlo en experimento.
Proctor puede terminar siendo muy bueno. Pero en el pick 12 yo no quiero depender de “si baja de peso”, “si se adapta a guard”, “si mejora contra velocidad”, “si encuentra consistencia”.
Me gusta el jugador. No amo la selección.
Ronda 1, Pick 27 – Chris Johnson, CB, San Diego State
Calificación: A-
Este pick me gusta bastante más.
Chris Johnson era una necesidad clara y también un fit lógico. Miami necesitaba corner. No un corner de profundidad, sino alguien con potencial para jugar temprano y borrar receptores. Johnson encaja en el esquema de zonas de Hafley en Miami.
Lo que me gusta de Johnson es que no se siente como un atleta crudo. Tiene técnica, tiene pies, tiene disciplina y no depende de estar agarrando todo el tiempo. Puede jugar adentro o afuera, que transiciona bien en los cortes de ruta y que ataca el punto de recepción con fuerza.
Eso en la NFL actual vale muchísimo.
Miami viene de una secundaria en reconstrucción. Ya no estás hablando de tapar un hueco menor; estás reconstruyendo una unidad completa. Johnson no solo te da talento, te da una pieza adaptable para una defensa que necesita ser más agresiva y menos pasiva.
La única duda real es el salto de competencia. San Diego State no es Alabama ni Texas. Va a ver receptores más físicos, más rápidos y quarterbacks que castigan cada error de leverage. Pero el perfil está ahí.
Este sí es un pick más limpio: necesidad, valor y encaje.
Ronda 2, Pick 43 – Jacob Rodriguez, LB, Texas Tech
Calificación: A
Este es uno de mis picks favoritos de toda la clase.
Jacob Rodriguez no es solamente un linebacker productivo. Es un generador de jugadas. En 2025 tuvo cuatro intercepciones y lideró la FBS con siete fumbles forzados.
Eso no es casualidad. Hay jugadores que acumulan tackles porque el sistema los protege. Rodriguez hace más que eso: encuentra el balón, lo ataca y cambia posesiones.
Conforme avanzó su carrera colegial terminó convertido en un linebacker completo, con manos, instinto y urgencia.
Para Miami, esto es exactamente lo que necesitabas en el centro de la defensa.
Junto a Jordyn Brooks, Rodriguez te da una pareja de linebackers con agresividad, lectura y capacidad para atacar gaps. No es perfecto: puede sobreperseguir, puede salirse de su fit por querer hacer todas las jugadas, y eso en la NFL te puede costar. Pero prefiero corregir exceso de urgencia que fabricar instinto.
Este pick me gusta porque construye identidad defensiva.
Rodriguez puede tardar un poco en ajustar ciertas responsabilidades de cobertura, pero no creo que tarde en producir. Va a estar cerca del balón desde temprano.
Ronda 3, Pick 75 – Caleb Douglas, WR, Texas Tech
Calificación: C-
Aquí empieza el problema serio del draft.
Caleb Douglas tiene cualidades. Es largo, tiene radio de recepción y flashes en fades y rutas profundas. Tiene momentos atractivos por su radio y producción, pero también hay muchas, dudas: tape irregular, drops de concentración, problemas para ganar suficientes balones competidos. A pesar de correr el 40 yard dash en 4.39, no siempre muestra esa velocidad en film.
Douglas no es un receptor pulido. No separa de forma consistente, no corre rutas con la fineza que yo esperaría de un pick 75 y no llega como jugador listo para producir temprano. Es más proyecto que solución.
Y el problema no es solamente el jugador. Es el valor.
En tercera ronda, especialmente con el pick 75, yo quiero un jugador que tenga una ruta clara para aportar o que tenga un rasgo verdaderamente especial. Con Douglas, veo tamaño y flashes, pero también veo demasiadas preguntas para ese rango.
Esto no quiere decir que no vaya a servir, pero lo que se puede apreciar es que fue uno de los mayores reaches de todo el Draft.
Y aquí entra mi preocupación con Sullivan.
No puedes ignorar por completo el ranking de consenso. No porque el consenso siempre tenga la razón, sino porque el consenso es información. Es el mercado. Es la suma de muchas evaluaciones, muchas fuentes, muchas opiniones y muchos ojos. Si tú ves algo distinto, perfecto, pero tienes que preguntarte: ¿lo veo porque realmente descubrí algo o porque me estoy enamorando demasiado de mi propia evaluación?
Ese es el peligro.
Los mejores equipos no draftean por consenso ciego, pero tampoco viven desconectados del mercado. Usan el consenso como una herramienta de control. Si vas a tomar a un jugador mucho antes de donde la mayoría lo tiene, más vale que estés muy seguro. Y si lo haces varias veces, ya no es convicción: puede convertirse en ego.
Con Douglas, Miami se puso cute.
Y eso me preocupa.
Ronda 3, Pick 87 – Will Kacmarek, TE, Ohio State
Calificación: C
El pick de Will Kacmarek me genera una sensación parecida: entiendo perfectamente la intención, pero no me gusta el valor.
Kacmarek encaja con la nueva identidad que Miami quiere vender. Es un tight end grande, físico, de línea. Mide 6’5½” y pesa 261 libras, y eso se refleja en su juego: es un bloqueador potente, más cercano a un sexto liniero que a un tight end moderno de volumen.
El propio Kacmarek habló después del draft sobre esa identidad. Cuando le preguntaron por Proctor y por correr el balón, dijo que era bastante claro: Proctor es un bloqueador poderoso, él también se ve así, y juntos pueden mover líneas defensivas.
Me gusta la mentalidad. Me gusta que Miami quiera correr la bola. Me gusta que ya no quieran vivir solamente de velocidad, espacio y timing.
Pero en tercera ronda, pick 87, yo necesito más que un rol.
Es un tight end clásico “Y” old-school, grande y fuerte, con temperamento para bloquear, pero también es verdad que su producción como receptor será limitada y probablemente vendrá en jugadas diseñadas o rutas cortas contra zona.
Ese es exactamente mi problema.
Si me dices que Kacmarek llega en quinta ronda,incluso en la cuarta me encanta. Si me dices que llega como complemento físico, perfecto. Pero en tercera ronda, donde todavía había jugadores con más upside, más valor y más impacto potencial, tomar un tight end bloqueador con poca producción aérea me parece caro.
No es un mal jugador. Es un mal precio.
Y en el draft, el precio importa.
Ronda 3, Pick 94 – Chris Bell, WR, Louisville
Calificación: A-
Este pick me gusta mucho más, aunque también tiene su riesgo.
Chris Bell es un receptor grande, físico y con perfil de posesión. Viene de su mejor año productivo, con capacidad de atacar el centro del campo y usar build-up speed para convertir jugadas en touchdowns.
Lo que me gusta de Bell es que tiene un rol más claro que Douglas. No lo veo como un receptor que dependa solamente de proyección. Lo veo como alguien que puede trabajar rutas intermedias, ganar con tamaño, competir en el punto de recepción y darle a Malik Willis una ventana más grande.
Ahora, no hay que esconder la parte negativa: viene de una lesión de ACL al final de la temporada, y eso puede retrasar su impacto. Necesita mejorar su separación, naturalidad de sus rutas y su posicionamiento en balones competidos.
Aun así, en el 94, este pick sí me parece lógico.
Este pick sí lo compro.
Ronda 4, Pick 130 – Trey Moore, EDGE/LB, Texas
Calificación: B-
Trey Moore es un pick interesante porque no es un edge tradicional, pero sí es un jugador con producción y con recursos.
Fue Defensive Player of the Year en Conference USA y tuvo 14 sacks en UTSA antes de transferirse a Texas. Su producción bajó con los Longhorns, pero el jugador tiene variedad de movimientos y una ruta razonable para jugar como rookie.
Su producción en 46 juegos jugados fue buena, aunque terminó su último año solamente con 3 capturas.
La duda principal: es pequeño y sin el tamaño ideal para vivir como edge puro. Lo que yo veo: un jugador que quizás no tiene un molde perfecto, pero que sabe jugar football.
Para Miami, me gusta como pieza de rotación. No lo estoy proyectando como titular, ni como alguien que va a resolver el pass rush por sí solo. Pero con Chop Robinson como pieza principal y la salida de Bradley Chubb, Miami necesitaba más cuerpos capaces de presionar.
Moore puede jugar en paquetes, puede moverse, puede atacar desde diferentes alineaciones y aportar energía.
No es pick espectacular. Es pick útil.
Ronda 4, Pick 138 – Kyle Louis, LB, Pittsburgh
Calificación: A-
Este pick me gusta bastante.
Kyle Louis es el tipo de defensor moderno que necesitas si sabes cómo usarlo. Es un linebacker/box safety undersized, pero con velocidad, reconocimiento y talento en cobertura. También destaca que en zona y en man coverage, ya que es es decidido y tiene ball skills.
Eso para Miami es muy interesante.
Porque si Jacob Rodriguez te da instinto, fuerza competitiva y producción entre tackles, Louis te da otra dimensión: rango, velocidad, cobertura y flexibilidad en subpaquetes.
No lo quiero viviendo entre guards de 320 libras. Ahí puede sufrir, porque le cuesta salirse de bloqueos y sostener gaps en el juego terrestre.
Pero si lo usas bien —nickel, dime, cobertura de tight ends, spy, blitzes diseñados, zonas intermedias— puede ser una pieza muy valiosa.
Este es el tipo de pick donde sí veo creatividad positiva. No es ponerse cute por ego; es tomar un jugador con un rol NFL real si tu staff tiene plan.
Para mí, Louis puede ser uno de los steals de esta clase.
Ronda 5, Pick 158 – Michael Taaffe, S, Texas
Calificación: B
Michael Taaffe es uno de esos jugadores que probablemente guste más a coaches que a fans.
No tiene herramientas élite. No tiene rango top. No es un safety que vaya a borrar medio campo. Lo que si tiene es buen entendimiento del diseño de jugadas, asignaciones, rápido para leer y bajar contra rutas cortas,
Lo malo es que si es limitado en rango profundo y velocidad vertical.
Entonces, ¿por qué me gusta en quinta ronda?
Porque en esa zona del draft ya no estás buscando perfiles perfectos. Estás buscando jugadores que tengan una forma de hacer roster. Taaffe tiene football IQ, experiencia —53 partidos y 36 titularidades— y valor en equipos especiales.
Miami necesitaba safety después de los cambios en la secundaria, aunque quizá me hubiera gustado atacar la posición antes, Taaffee puede lograr sorprendernos e incluso iniciar de titular en 2026, ya que tiene la ventana abierta para competir por el puesto.
Ronda 5, Pick 177 – Kevin Coleman Jr., WR, Missouri
Calificación: B+
Kevin Coleman Jr. me parece de los picks más interesantes del día 3.
Es casi exclusivamente un slot receiver, que viene de jugar para cuatro escuelas en cuatro años. Eso puede sonar como alerta, pero también explica por qué cae: no tuvo estabilidad.
Lo que me gusta es que sí tiene un camino para aportar.
Tiene velocidad para atacar slot fades y skinny posts, tiene manos adecuadas, dureza en tráfico y puede sumar en jugadas de utilidad y regresando punts.
Para Miami, eso importa.
Después de perder a Hill y Waddle, el cuarto de receptores no solo necesitaba tamaño; necesitaba dinamismo. Coleman puede ser gadget, returner, slot, movimiento pre-snap, pantallas, conceptos rápidos. No lo veo como receptor completo al inicio, pero sí como jugador que puede tener un paquete.
Y honestamente, me gusta más el valor de Coleman en quinta ronda que el de Douglas en tercera.
Eso dice mucho.
Ronda 5, Pick 180 – Seydou Traore, TE, Mississippi State
Calificación: B-
Seydou Traore es el contrapunto perfecto a Kacmarek.
Kacmarek es el tight end físico, bloqueador, old-school. Traore es más “F” tight end, más receptor, más atleta, más proyecto.
Es un tight end con buen atletismo, tamaño abajo de promedio con manos suaves, buen control corporal velocidad vertical decente, aunque necesita mejorar su explosión al salir de cortes y no está construido para bloquear inline.
En quinta ronda, este tipo de apuesta no me disgusta.
No le estás pidiendo que sea titular mañana. Le estás apostando a herramientas. Puede empezar en practice squad o como TE3/TE4, desarrollarse como arma de rutas.
Ronda 6, Pick 200 – DJ Campbell, G, Texas
Calificación: B
DJ Campbell es un pick muy lógico en sexta ronda.
Tres años como starter en right guard, experiencia contra talento NFL y un perfil físico que encaja con lo que Miami está intentando construir. Es fuerte e inteligente, con buen ancla contra bull rush y capacidad para sostener bloques en línea.
También tiene limitaciones claras. No es un atleta fluido, le falta bend, le cuesta trabajar en espacio y probablemente sea más guard de gap scheme que pieza versátil para todo.
Pero aquí sí entra el contexto del pick.
En sexta ronda necesitas que tenga un rasgo de NFL, experiencia y posibilidad de ser depth confiable. Campbell tiene eso.
Si Miami de verdad quiere correr más, pesar más y jugar con más violencia, Campbell tiene sentido como guard de desarrollo. Va a ser un jugador que puede competirá por hacer el roster y dar profundidad interior.
Buen pick.
Ronda 7, Pick 238 – Max Llewellyn, EDGE, Iowa
Calificación: C+
Max Llewellyn es pick de séptima ronda, así que el estándar cambia.
Tiene variedad de planes de rush, pero que su techo podría ser el de backup promedio, ya que no tiene gran poder ni explosividad como pass rusher, aunque en séptima ronda, no me molesta.
Si tienes un edge de Iowa con tamaño, experiencia y motor, lo traes al campamento. Que compita. Que juegue equipos especiales. Que intente ganarse un lugar como EDGE 5 o practice squad.
Es un pick correcto para cerrar el draft.
El pensamiento de fondo: el ranking de consenso no es enemigo, es información
Aquí está lo más importante de todo el draft.
Mi crítica a Sullivan no es: “tiene que seguir el consenso”.
No.
El consenso se equivoca todos los años. Si todos los equipos draftearan igual, no existirían steals. No existirían evaluadores especiales. No existirían front offices que ganan ventajas.
Pero una cosa es tener convicción y otra muy distinta es ignorar el mercado.
El ranking de consenso no es una Biblia. Es un termómetro.
Te dice cómo está viendo la liga a los jugadores. Te dice dónde probablemente puedes esperar. Te dice cuándo estás pagando de más. Te obliga a revisar tu propia evaluación y preguntarte: “¿Estoy viendo algo que los demás no ven, o me estoy enamorando de mi propia película?”
Ahí es donde me preocupa Sullivan.
Porque si tomas a un jugador muy por encima de su valor una vez, puede ser convicción. Si lo haces varias veces, puede ser ego. Y si lo haces en zonas importantes del draft, especialmente tercera ronda, puedes arruinar clases que tenían potencial de ser espectaculares.
El draft no se trata solo de identificar jugadores. Se trata de administrar valor.
El buen evaluador no solo sabe quién le gusta. También sabe cuándo tomarlo.
Calificación global del draft: B-
Un draft con buenos jugadores, buena intención… y un proceso que todavía tiene que demostrar que merece mantener mi confianza, pero la primera prueba, con la expectativa que tenía, la reprobaron.
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