Analizando el Draft 2026 de los Miami Dolphins

Los Miami Dolphins han empezado su reconstrucción de la mano del gerente general Jon-Eric Sullivan y el entrenador en jefe Jeff Hafley. Si bien era un hecho que traerían una cultura similar a la que han manejado los Green Bay Packers, caracterizados por construir su equipo principalmente a través del reclutamiento y el buen desarrollo de jugadores, había todo tipo de dudas respecto al modo y el estilo de decisiones que tomarían durante el NFL Draft 2026.

A continuación haremos un análisis detallado para entender el equipo que están construyendo, lo que representa cada adición y el tipo de desarrollo y adaptación que requiere cada elemento.

Desde la llegada del nuevo régimen, empezó un proceso de limpieza para terminar con los pesados contratos de las estrellas de los años recientes en busca de una reconstrucción total que permita un proyecto sin restricciones. Esto significó liberar a veteranos destacados como Bradley Chubb, Tua Tagovailoa, Tyreek Hill, Jason Sanders, Liam Eichenberg y Alec Ingold, y canjear a Jaylen Waddle y Minkah Fitzpatrick. Todo esto implicó absorber una monstruosa cantidad de dinero muerto, lo que significa que el equipo estaría extremadamente limitado para adquirir agentes libres.

Aún así los Dolphins firmaron a Malik Willis, mariscal de campo que sirvió como reemplazo de Jordan Love durante los últimos dos años. Es decir Hafley conoce a la perfección a Willis y al traerlo, se nota un plan muy similar a lo que habrían aplicado en Green Bay, basado en el desarrollo de jugadores. De hecho el caso de Malik Wilis debe interpretarse como una vuelta al pasado, con un mariscal de campo que ha tenido que desarrollarse paulatinamente sosteniendo el portapapeles tanto en Tennessee y como en Green Bay, pero hay evidencia de que su desarrollo ha llegado al punto de que hay razones para creer que está listo para ser un eficiente titular. El plan B sería ir con Quinn Ewers, que también buscará demostrar un crecimiento significativo suficiente para dar pelea por la titularidad.

De esta forma llegamos a Pittsburgh, sede del NFL Draft 2026, para el reclutamiento más importante para los Miami Dolphins desde la pandemia, donde la franquicia del Sur de la Florida llegaba con 11 selecciones, incluyendo dos en primera ronda y siete entre los primeros 100 puestos, es decir un tremendo capital de Draft.

El Draft inició sin sorpresa con Las Vegas tomando a Fernando Mendoza, pero rápidamente hubo sorpresas, pues en el segundo puesto global, Jets seleccionó al EDGE David Bailey, que la mayoría tenían proyectado decenas de puestos adelante, creando expectativas y negociaciones por subir por los favoritos para los primeros puestos. Así Chiefs canjeo para subir al sexto puesto por el esquinero de mayor renombre en la clase. Estos cambios hicieron que sorpresivamente varios defensivos estuviesen disponibles al llegar al puesto 11 de Miami. El secreto mal escondido fue que Dallas tenía como objetivo reclutar al profundo Caleb Downs, y Jon-Eric Sullivan aprovecho la ansiedad de Cowboys para agregar dos puestos en quinta ronda a cambio de pasar al puesto 12. Tras la selección de Downs,  el estelar defensivo Rueben Bain Jr. de los Hurricanes lucía como el mejor jugador disponible para Miami.

La primera selección de este nuevo régimen en Miami fue el tackle ofensivo Kadyn Proctor, inmenso liniero de Alabama de 6′ 7″ (2 m) . Este muchacho representa una posible estabilidad, haciendo dupla con Patrick Paul fundamentando la línea ofensiva de los Dolphins por los próximos años. Muy en contra de los deseos de buena parte de la afición, Jon-Eric Sullivan prioriza una posición clave que se ha encarecido tremendamente y que suele tener una mayor longevidad sobre un elemento que a decir de los expertos tenía mayor talento y un techo altísimo.

Esto deja al descubierto que este régimen tiene claras las prioridades, que no se deja impresionar por las opiniones de la prensa o los aficionados. Además hace sentido que su proyecto priorizará el ataque terrestre por lo que pese a algunas limitaciones que Proctor presenta respecto a la protección por pase, confiando en que son detalles que se pueden trabajar. Debe entenderse que no es posible sacar un buen tackle ofensivo del montón y solo un puñado de opciones serían adecuados para Miami, por lo que era en la prioridad como primera selección.

A decir de Nick Saban, quien lo conoce a detalle, Proctor suele perderse en la comida y tiene poco control de su peso, pero en su mejor condición física, es capaz de hacer impresionantes bloqueos en la línea, salir a bloquear a segundo nivel, incluso ha participado como corredor en situaciones de corta distancia y hasta hizo una recepción en una jugada de truco de Alabama. Esto no implica que vaya a ser receptor o corredor de tiempo completo en Miami, pero deja ver que se trata de un elemento atlético con inmenso potencial.

Bajo este contexto, en más de una forma, la carrera de Proctor estará ligada a la de Rueben Bain Jr. quien acabó siendo reclutado por Tampa Bay.

Cada equipo hace lectura sobre cuando puede ser seleccionado cada prospecto que entra en el plan. Miami pretendía a Chris Johnson, esquinero de San Diego State pero entendía que no llegaría al puesto 30, asumiendo que Bills también lo estaban esperando en el puesto 28, por lo que Miami canjeó con 49ers, subiendo del puesto 30 al 27, cediendo a cambio el puesto 90 por el 138.

Chris Johnson es un esquinero muy versátil, atlético con buena velocidad, uno de los pocos esquineros de la clase capaz de cubrir tanto de forma personal como por zona. Es un elemento disciplinado que destaca por correr excelentemente hacia atrás y rara vez se pierde con cambios de velocidad o cortes súbitos de su asignación.

La selección y el canje hecho para obtener a Johnson demuestra que el gerente general de los Dolphins supo leer a los demás equipos y calculó correctamente cuando hacer el canje adecuado para hacerse del esquinero que deseaban. Como resultado, los Bills buscaron aumentar el valor de su puesto, realizando un canje fuera de la primera ronda.

La siguiente selección de los Dolphins llegó a mitad de la segunda ronda, donde los astros parecieron alinearse y llegó hasta el puesto 43 el apoyador que todos los coordinadores defensivos deseaban para sus equipos, Jacob Rodriguez de Texas Tech. Este jugador tiene sangre mexicana y reconoce que tendrá que hacer justicia al linaje de Zach Thomas como apoyador de Texas Tech jugando para los Dolphins.

Igual que Thomas, Rodriguez no destaca por su estatura o una fuerza extraordinaria, pero siempre está en la jugada y tiene un motor inagotable. Zach Thomas se manifestó feliz de verlo reclutado por los Dolphins y habla maravillas sobre él. No creo que haya una mala opinión respecto a esta selección y hay quienes lo proyectan como principal candidato a novato defensivo del año (DROY).

Todos en el Draft Room de los Miami Dolphins lucían peculiarmente emocionados cuando se oficializó la selección de Rodriguez, demostrando cuan importante será este apoyador en los sistemas defensivos de Jeff Hafley.

Jacob Rodriguez, ganador de múltiples reconocimientos incluyendo el trofeo Bronko Nagurski (Mejor Defensivo Colegial 2025), el premio Butkus (Mejor Apoyador Colegial 2025), el premio Rotary Lombardi (Jugador Colegial que más se ajusta a los principios de Vince Lombardi 2025), premio Chuck Bednarik (Jugador Defensivo Colegial del Año 2025), entre otros, se ha convertido en un favorito instantáneo de la afición. En redes sociales se festejaba la llegada del estrella de los Red Raiders al sur de la Florida y los fanáticos están esperando que se confirme su número para ordenar su jersey.

En la tercera ronda se dio un caso infortunado para el staff de Jon-Eric Sullivan, ya que teniendo como objetivo al receptor de Notre Dame Malachi Fields, sin embargo, Giants hicieron un canje y saltaron justo antes de Miami para reclutarlo. Teniendo como objetivo un receptor de gran alcance y buen ruteo, el Draft Room de los Dolphins entró en pánico y teniendo disponibles receptores más reconocidos como Ja’Kobi Lane o Chris Brazzell II, optaron por seleccionar a Caleb Douglas de Texas Tech.

Todo el mundo percibió que a los tomadores de decisiones de los Dolphins les habían ganado los nervios y habían hecho un desperdicio importante al seleccionar a mitad de la tercera ronda a un jugador proyectado para finales de la cuarta. Casi todos los analistas coinciden al respecto, ya que si bien consiguen hacerse de un receptor parecido a Fields en lo físico, es claro que las habilidades de Douglas para aislarse y pelear balones competidos requieren ser pulidas. Para buena parte de los aficionados y analistas del Draft, esta selección fue un error masivo en el que el ego de Sullivan lo llevó a tratar de demostrar que es mas inteligente que el resto de la liga.  Además al repetir con un elemento de los Red Raiders, se le ha criticado al staff por no hacer un trabajo extensivo al evaluar el talento de la clase.

Caleb Douglas es un receptor abierto conocido por su flexibilidad, gran velocidad y físico imponente que dominó durante las prácticas del Senior Bowl. Tanto Sullivan como Hafley han tenido que explicar varias veces la selección de este receptor, externando que sus rutas y su alcance se ajustan a los conceptos ofensivos que buscan, incluyendo bloqueos a segundo nivel, rutas mixtas y acarrear el balón tras la recepción.

Como detalle curioso, durante el Combine, Chris Johnson mencionó que Caleb Douglas fue el receptor que más trabajo le dio cubrir durante los entrenamientos de la semana del Senior Bowl, ahora serán compañeros dentro de los Miami Dolphins.

Más adelante en la tercera ronda, los Miami Dolphins volvieron a hacer una selección controversial, al reclutar al ala cerrado de Ohio State, Will Kacmarek. En el momento no sonaba como una buena opción pues no era uno de los elementos de la posición con mayores estadísticas por pase. Sin embargo, tras hacer una evaluación más detallada de sus videos y su actuación durante el camino al Draft, queda claro que Sullivan y su gente hicieron una buena selección, ya que Kacmarek es el ala cerrada más completo en la clase.

Básicamente este elemento de los Buckeyes es un liniero ofensivo adicional que es perfectamente capaz de salir por pase, tiene manos seguras y sabe colocar su cuerpo para evitar acciones defensivas. Seguramente no será el líder en yardas por pase del equipo, pero hace sentido al ser un elemento clave para fortificar un ataque terrestre que empezaba a tomar claridad.

Diversos entrenadores de Ohio State han manifestado lo genial que es este jugador, explicando que bloquea mejor que algunos linieros ofensivos y tiene manos suaves que nunca fallan, lo que puede representar una joya tomada a medio reclutamiento.

Para cerrar la tercera ronda, Miami hizo la apuesta más arriesgada del segundo día, al seleccionar al receptor Chris Bell de Louisville. La cuestión de Bell es especial pues sufrió una fuerte lesión en el ACL y el tobillo al final de la temporada. Tuvo una cirugía y la incertidumbre respecto a su salud es un tema delicado pese a que los doctores han declarado que Bell va muy avanzado en su rehabilitación y se encuentra corriendo en la caminadora estática y va en ruta para estar disponible para el inicio de temporada de los Dolphins.

Después de las terribles experiencias con diversos receptores lesionados en los Dolphins, no es de extrañar que buena parte de los aficionados calificaron de peligrosa la selección de este jugador.

La lesión en la rodilla es especialmente problemática al considerar el estilo físico que caracteriza a Chris Bell. Es un competidor violento que va por pases competidos sin rehuir al contacto y siempre peleando fuertemente por ganar yardas, muy al estilo de A.J. Brown o DK Metcalf. Además es un receptor con muy buena técnica que pueden usar bien sea como X o Z, es decir sabe correr rutas externas o por detrás de los apoyadores en el centro del campo, haciéndolo complicado de cubrir.

Ya en el día tres, en la cuarta ronda las cosas mejoraron grandemente cuando Miami seleccionó al caza-mariscales Trey Moore de Texas. Este elemento estaba proyectado por la mayoría como un elemento que reclutarían en el día dos, por lo que los Dophins fueron muy afortunados en conseguirlo muy avanzada la cuarta ronda. Vale señalar que más que un ala defensiva, es un apoyador externo, lo que para muchos equipos es visto como una desventaja, pues el alcance o la talla de Moore no es tan respetada, sin embargo, la cinta no miente, el chico es una estrella.

Trey Moore es un elemento disruptivo con un impulso inicial que cierra huecos, penetra la bolsa y tiene movimientos complicados de manejar para los tackles, ganando con agilidad y felicidad más que con fuerza. Si bien sabe escurrirse con extraordinarios giros y movimientos laterales, tiene limitaciones para llegar pronto al mariscal, pues carece de una embestida potente, por lo que su carta fuerte es manejar las jugadas por fuera de los tackles y frenar los pases pantalla.

En la misma cuarta ronda, los Dolphins volvieron a salirse con la suya con una selección que luce como uno de los robos más grandes del Draft 2026, al obtener a Kyle Louis de Pittsburgh, un jugador que ha jugado con los Panthers una asignación híbrida entre apoyador y profundo. Este jugador es una de esas apuestas que hacen interesante observar la temporada 2026 de los Miami Dolphins.

Louis no destaca por su estatura pues sería más bien un apoyador pequeño, pero su velocidad e inteligencia lo hacen un elemento muy efectivo para cerrar huecos y cubrir asignaciones por pase, con un instinto muy especial. Si bien los entrenadores declararon en cuanto lo reclutaron que el concepto es utilizar a Louis en la rotación de apoyadores, horas después el coach Hafley ha explicado que si lo tiene contemplado para realizar tareas de profundo en ciertas situaciones.

No hacía sentido que usaran a Louis como apoyador de tiempo completo, pues no tiene el físico para resistirlo, pero como híbrido de LB/S hace mucho sentido pues se explota su potencial.

Ya en quinta ronda, Miami reclutó a uno de los mejores amigos de Quinn Ewers y Arch Manning, el profundo Michael Taaffe de Texas. Taaffe es un chico que destaca por su inteligencia al grado de ser señalado como un coach dentro del campo. Es un profundo que realiza coberturas muy efectivas, posee atributos técnicos sobresalientes para la posición y tiene una recuperación felina. Es de esos jugadores que no dan por perdido un balón.

Su capacidad quedó demostrada con los Longhorns, siendo capaz de adecuarse a jugar de manera versátil, bien sea como profundo libre, a cubrir la ranura, incorporarse a la caja o participar en equipos especiales lo hace un elemento muy valioso. Evidentemente Ewers felicitó a su amigo y no ocultó su alegría por reunirse con él. Taaffe quien empezó su participación colegial sin una beca, ha destacado por su desempeño dentro y fuera del campo, siendo reconocido por su servicio a la comunidad, aspecto que se ajusta a la filosofía de la organización de los Miami Dolphins.

Más adelante en la quinta ronda, los Dolphins hicieron selecciones muy interesantes, empezando por Kevin Coleman Jr., receptor de Missouri. Coleman es un veloz receptor de ranura y un excelente elemento de equipos especiales que competirá por ser el regresador de patadas principal. Su principal reto es corregir sus rutas y ampliar su repertorio. Su talento como regresador quedó manifiesto en las prácticas del Senior Bowl y podría volverse en el amuleto del equipo si logra llevar su eléctrico estilo al siguiente nivel.

Respecto a su selección, hay todo tipo de opiniones, para muchos este era el momento de seleccionar un mariscal dado que un especialista podría obtenerse más adelante. Para otros, había grandes prospectos que encajaban mejor y no es visto como una adición que vaya a hacer diferencia. Lo único que parece claro es que Miami tendrá que trabajar para pulirlo.

El siguiente elemento seleccionado fue, por decir lo menos, cuestionable. En el turno 180 del Draft, los Miami Dolphins tomaron a Seydou Traore, Ala cerrada de Mississippi State, jugador británico que fue portero de fútbol soccer y quien a través del International Pathway se adaptó al emparrillado. Es muy atlético, pero basta verlo correr para notar que es un futbolista de otro tipo y es imposible ignorar que su incorporación apoya los esfuerzo de la liga y la franquicia por hacerse del mercado británico.

La ventaja que tiene Traore, es que al ser un jugador internacional tiene dispensa tanto en el roster final como en la escuadra de prácticas, es decir que Miami podría contar con 54 jugadores en la plantilla, lo cual permitirá desarrollarlo. La crítica principal de esta selección es que este tipo de adiciones se hacen en séptima ronda, no en quinta cuando había opciones excelentes para reforzar las trincheras.

Miami eligió su tercer egresado de los Longhorns, reclutando en sexta ronda al guardia DJ Campbell. Este es un talento que resbaló en el Draft y cayó hasta el puesto 200. Devon Campbell se destacó por su fortaleza física y mental, que seguramente será un bloqueador de calidad para apoyar las corridas con bloqueos a primer y segundo nivel, además de un ancla en protección de pases.

Es un elemento muy durable y efectivo, con largos brazos y constancia que se ajusta perfecto a los conceptos ofensivos de Miami. En opinión de ciertos analistas, Campbell puede ser uno de los robos más grandes del Draft, si se convierte en titular para finales de temporada. De momento arranca como un interesante proyecto con miras a lograr desarrollarse en la escuadra de prácticas.

Finalmente, tal y como pasó en decenas de proyecciones, había un jugador talentoso que nadie había tomado en la séptima ronda. En este caso, el caza-mariscales Max Llewellyn de Iowa. Para sorpresa de todos, Max resbaló ronda tras ronda y sin que pudiese explicarse estaba esperando escuchar su nombre cuando faltaban menos de 20 puestos en el Draft. Un ala defensivo con excelentes movimientos, un motor imparable y una explosividad que pasó sin ser preciada por la liga, ya que quienes lo hicieron, lo proyectaban irse muy al principio del último día.

La realidad es que el Hawkeye debe trabajar en mejorar su técnica para defender contra la carrera y refinar sus instintos para atacar los huecos, pero tiene un potencial que los Dolphins no deben desaprovechar.

Así tras trece jugadores reclutados hay conclusiones muy duras para el staff del gerente general Jon-Eric Sullivan y el entrenador en jefe Jeff Hafley.

  1. Este régimen se notó muy poco flexible, tenían un plan y se guiaron por él, ignorando lo que los demás analistas hubiesen opinado.
  2. El equipo que han formado requiere tiempo para instalar sus sistemas y desarrollar a sus jugadores, no será una temporada sencilla para los Dolphins que serán vapuleados varias veces en la temporada 2026.
  3. Rodriguez,  Proctor y Johnson tienen obligación de ganarse claramente la titularidad desde el día uno. No es un buen año para ser novato en Miami, se les exigirá más que a cualquiera.
  4. Pese a tener tantísimos puestos en el reclutamiento, haber hecho un plan muy meticuloso y no salirse del mismo, las cosas no salieron como se planearon y Miami no reclutó un mariscal de campo pese a que se suponía que lo harían cada año.
  5. El sistema de Hafley no estará basado en un ataque terrestre, serán carreras y uno que otro pase por partido (al menos al inicio de la temporada).

Para cerrar, pese a lo extenso del primer reclutamiento del nuevo régimen, un punto clave serán los agentes libres no reclutados.

Para empezar el mariscal de campo de Iowa, Mark Gronowski servirá al menos como pasador en los campos de entrenamiento, pero tiene buenas oportunidades de quedarse en la escuadra de prácticas.

El tackle ofensivo Kevin Cline de Boston College y el centro Jim Bonifas de Iowa State llegan para complementar al equipo y es bastante probable que se ganen un puesto en una línea carente de superestrellas.

Los corredores Anthony Hankerson de Oregon State y Le’Veon Moss de Texas A&M llegan a competir seriamente por un lugar e incluso puede que lleguen con ciertas ventajas.

Casi como un volado, el receptor Donaven McCulley de Michigan llega a competir por un lugar en la escuadra de prácticas, pero en una de esas hasta se convierte en el reemplazo de Waddle.

En defensa, los apoyadores Rene Konga de Louisville y Mason Reiger de Wisconsin amenazan con robarse puestos en el roster final, mientras el caza-mariscales Rodney McGraw de Western Michigan y el profundo Louis Moore de Indiana vienen con hambre de mostrarse dignos de un puesto en la NFL.

Adicionalmente, llegan como invitados al campamento de novatos que se llevará a cabo los días 8 y 9 de mayo, el receptor Romello Brinson de SMU, el mariscal de campo Tommy Castellanos de Florida State (quien se movería a WR),  el apoyador de San Diego State, DJ Herman y el ala cerrada de División 3, Reed Breckheimer de Carroll.

Mucha sangre joven para los Miami Dolphins.

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