Dolphins | El impacto del coach Anthony Weaver.

Este fin de semana fue ratificado el rumor relacionado con Anthony Weaver aceptando el puesto de coordinador defensivo dentro del staff de Mike McDaniel con los Miami Dolphins.

La defensiva de los Ravens ha sido un referente en la liga desde finales del siglo pasado, lo que ha originado que tras cada temporada, tanto los agentes libres defensivos de Baltimore como algunos de los miembros del staff de entrenadores interesen a muchos equipos. Este año con la notable actuación de la defensa del coach John Harbaugh, borrando a grandes ofensivas y siendo un ingrediente clave para conseguir el primer lugar de la siembra en la conferencia americana, ha creado un furor que está desplumando a los Ravens, empezando por la salida del coordinador defensivo Mike McDonald, quien fue contratado como entrenador en jefe de los Seattle Seahawks; por su parte, el coach de defensivos secundarios, Dennard Wilson ocupará el puesto de coordinador defensivo en los Tennessee Titans mientras el asistente del entrenador en jefe y entrenador de línea defensiva, Anthony Weaver, será el coordinador defensivo con los Miami Dolphins.

Anthony Weaver no es un improvisado, ya que cuenta con catorce temporadas como entrenador, incluyendo las funciones de coordinador defensivo con los Houston Texans en 2020, donde le tocaron situaciones complicadas que permiten anticipar el proceso que vivirá en Miami. Weaver y Mike McDaniel han compartido dos etapas juntos, la primera entre 2006 y 2008, fue muy complicada para ambos, pues fueron las últimas temporadas como jugador de Weaver, mientras McDaniel era parte del staff de entrenadores de los Houston Texans, donde tuvo problemas con la bebida y fue despedido. En una segunda etapa, en 2014 ambos fueron parte del staff de los Cleveland Browns.

Como entrenadores, Weaver y McDaniel comparten la pasión por el football y una forma de entrenamiento basada en el desarrollo de sus jugadores. Tras todas las declaraciones formuladas a la salida de Vic Fangio, resultó evidente que los dos coordinadores defensivos le fueron impuestos a McDaniel, pero Anthony Weaver fue seleccionado completamente por Mike McDaniel. Esto manifiesta un significativo cambio en Miami, poniendo más confianza y poder en el entrenador en jefe.

Impacto de la llegada del coach Weaver.

El régimen de Mike McDaniel con los Dolphins inició hace dos años con la clara idea de transformar la ofensiva, buscando mantener la defensa a través de Josh Boyer, coordinador defensivo con Brian Flores. Su defensa se caracterizaba por una atípica línea defensiva en la que se hacían múltiples movimientos para confundir al mariscal y era tan impredecible que igual podían incrustar varios defensivos secundarios para presionar al mariscal como mandar en cobertura a un tackle defensivo. El creativo concepto agradó y tuvo buenos resultados en varios encuentros, causando muchos intercambios de balón, pero fue desastrosamente débil contra ataques balanceados que tuviesen buenas lecturas.

En 2023, los Dolphins contrataron al renombrado Vic Fangio como coordinador defensivo. Fangio desechó el frente defensivo flexible, procurando un enfoque más tradicional, pero fue imposible cambiar en un verano las piezas para implementar una línea defensiva dominante. Lo más cuestionable del caso es que el experimentado coordinador se enfocó en ajustar a los veteranos para buscar la transición de sistemas, pero dejó de lado el desarrollo de los jóvenes, al punto de excluir a Cam Smith y  Channing Tindall, jugadores reclutados con las selecciones más altas de Miami durante los últimos reclutamientos. La falta de rotación y el desarrollar elementos de la parte más profunda del roster incrementó los riesgos de lesión, lo que de cierta manera incidió en perder todos los cazamariscales al finalizar la temporada regular.

El arribo de Amthony Weaver establece una directriz para las siguientes decisiones de la franquicia, empezando por reformular la defensa, buscando crear un frente defensivos dominante, mismo que requerirá ajustar el roster, empezando por los tackles defensivos. Tanto Christian Wilkins como Raekwon Davis terminan sus contratos esta temporada y de no darse sorpresas, dadas sus pretensiones económicas, ambos serán agentes libres a partir del 13 de Marzo, fecha en que inicia administrativamente la temporada 2024. Si bien Wilkins es un magnífico jugador, reconocido por su esfuerzo, no se ajusta al perfil de tackle defensivo que requiere el esquema del coach Weaver para emular la defensa de Ravens, mientras Davis ha sufrido demasiadas lesiones y decepcionantemente ha fallado al verse desplazado recurrentemente en las trincheras.

Habiendo explicado esto, será natural que durante la agencia libre y el reclutamiento tendrán como prioridad adquirir elementos que fortifiquen y sirvan de cimiento para el nuevo esquema defensivo de los Dolphins. Sería utópico contar con alguien equivalente a Travis Jones, tackle nariz de los Ravens, pero ese tipo de jugador nunca está disponible en su cúspide. Si bien falta tiempo y la agencia libre puede cambiar con firmas o cortes sorpresivos, el valor mercado de agentes libres como Chris Jones o D.J. Reader parece inalcanzable para los Dolphins, por lo que, al menos de momento, tendría sentido que Miami buscase negociar con Albert Huggins, Khyiris Tonga, Teair Tart, Leki Fotu y Benito Jones para conseguir que dos o tres de ellos firmen y armar un competente conjunto de tackles nariz.

Igualmente, es necesario recordar que los apoyadores externos Jaelan Phillips, Andrew Van Ginkel, Bradley Chubb y Cameron Goode están recuperándose de lesiones que en el mejor de los casos los tendría disponibles para la semana inaugural, pero la expectativa más realista indica que su rehabilitación estará completa pasadas varias semanas de la temporada. De esta forma, los Dolphins tendrán que armar un conjunto de cazamariscales alternativo que podría incluir a elementos actualmente en el roster como Quinton Bell, Channing Tindall y Zeke Vandenburgh, pero sería un error no agregar otros elementos como Justin Madubuike o Brent Urban, ambos agentes libres de Ravens o Josh Uche de Patriots, así como volver a incluir al veterano Justin Houston, quien jugó con los Dolphins el encuentro en Arrowhead.

Es además claro que dentro de la reconstrucción defensiva, y dado su pesado contrato, Miami podría prescindir de los servicios del apoyador Jerome Baker, siendo los agentes libres  Patrick Queen y Zach Cunningham son los nombres más reconocibles entre las opciones viables para sustituirle. Por su parte, el cuerpo de profundos requiere ajustes y si bien se tratará de traer de vuelta a Deshon Elliot, lo más probable es que Brandon Jones y Elijah Campbell hayan jugado su último partido con los Dolphins y se contacte a Ar’Darius Washington, Geno Stone y L’Jarius Sneed.

Un reclutamiento muy defensivo.

Los Miami Dolphins tendrán una de las situaciones más complejas en el NFL Draft 2024, ya que se requieren muchos ajustes en la plantilla y la situación financiera estará muy apretada. Con seis puestos en el reclutamiento, pero ausentes en tercera y cuarta rondas, lo que implica que el equipo estará más que abierto a canjear el puesto número 21 para agregar valor. Además, es fácil entender que McDaniel y Weaver estarán buscando explotar el valor de jugadores no reclutados, lo que hará que el equipo esté trabajando a marchas forzadas para recabar la mayor información de prospectos.

Muchos aficionados de los Dolphins abogarán por incluir un estelar ala cerrada, otros se decantarán por el mejor corredor, pero la realidad nos indica que los esfuerzos del equipo estarán concentrados en incorporar un par de linieros ofensivos, un receptor capaz que emule el juego de Waddle o Hill, un apoyador interno, uno o dos tackles nariz y un nuevo mariscal de campo que eventualmente sustituya a Skylar Thompson. No descarto con esto que el equipo agregue alas cerradas, corredores, esquineros y demás, pero creo que serán a través de agentes libres no reclutados.

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